NICOLAS JACOB

Originario del Jura, Nicolas Jacob trabajó en diversas granjas de hortalizas orgánicas antes de interesarse por la viticultura. Después de sus estudios, comenzó a formarse junto a algunos de los grandes referentes de la región: Laurent Macle, de Domaine Macle, en Château-Chalon, y Jean-François Ganevat. Con este último comenzó trabajando en el viñedo hasta convertirse en su mano derecha en el domaine, donde tuvo la oportunidad de aprender y perfeccionarse en cada etapa, desde la agricultura hasta la vinificación. Estas experiencias le dieron la confianza y las herramientas necesarias para desarrollar su propio proyecto desde muy joven.

En 2015, Nicolas Jacob adquiere una hectárea de viñas en L’Étoile, donde planta Chardonnay, Pinot Noir y una pequeña proporción de Savagnin. En 2019 decide independizarse por completo: adquiere una bodega en Cesancey y suma otras cinco hectáreas de viñedo, con 3.5 hectáreas en Augea y 1.5 en Rotalier.

A partir de entonces comienza a desarrollar su propio estilo, aunque la influencia de sus años junto a Ganevat es evidente. Su trabajo se caracteriza por una enorme atención al detalle y por un enfoque de mínima intervención: fermentaciones espontáneas, sin aditivos, poca extracción, fermentación en barrica y crianzas largas y precisas. El resultado es una colección de micro-cuvées que buscan expresar las particularidades de cada parcela, sus suelos y su terroir.

Vinifica cada pequeña parcela de manera individual y, al igual que sus mentores, ha demostrado un extraordinario dominio de las crianzas. Este trabajo minucioso le permite conseguir vinos de gran pureza, concentración y precisión, con una expresión de la fruta que recuerda a la de los grandes vinos.

Sus vinos son conmovedores: precisos, finos, profundos y llenos de tensión. Tan buscados como escasos, los vinos de Nicolas Jacob son hoy una de las joyas más interesantes del Jura.