HERVÉ SOUHAUT, DOMAINE ROMANEAUX-DESTEZET

 

Al terminar sus estudios de Biología, Hervé Souhaut se interesa por la elaboración de vino. Su esposa, Béatrice, es originaria de Ardèche y su familia posee varias hectáreas de viñedos de varias generaciones. En los años 90, la pareja decide dejar París para instalarse en la región. Es allí donde Hervé conoce a René-Jean Dard y François Ribo, pioneros de la vinificación natural en el Ródano y, en aquella época, prácticamente los únicos que trabajaban bajo esta filosofía. Hervé comienza a trabajar con ellos y, en 1993, se siente listo para independizarse y comenzar a elaborar sus propios vinos en el domaine familiar, Les Romaneaux.

Hervé trabaja cinco hectáreas de viñas viejas, de entre 50 y 100 años, y tiene la suerte de estar instalado en el corazón del valle del Ródano, justo al otro lado de la colina de Hermitage, una de las zonas vitivinícolas más reconocidas del mundo.

La bodega Romaneaux-Destezet, que data del siglo XVI, está construida en medio de los viñedos que dan origen a vinos como La Souteronne y Syrah, así como a sus blancos, en las colinas del norte de Ardèche, cerca del pueblo de Arlebosc.

En 2008, Hervé recupera algunas parcelas de Saint-Joseph, en Les Cessieux, ubicadas en Saint-Jean-de-Muzols. Se trata de viñas que el abuelo de la familia había arrendado muchos años atrás mediante un contrato de largo plazo, cuando estas tierras tenían un valor muy diferente al que tienen hoy. Ese mismo año, decide también comprar unas parcelas en Sainte-Épine, donde actualmente tiene su casa.

Souhaut trabaja y vinifica con racimos enteros, utilizando maceraciones semicarbónicas. Su filosofía consiste en extraer los taninos de manera delicada para obtener vinos sutiles, finos y elegantes. Este enfoque se opone a una corriente más clásica del Ródano, basada en una extracción más intensa de los taninos, que puede dar lugar a vinos más cerrados y menos accesibles durante sus primeros años.

Hervé prefiere elaborar vinos que puedan disfrutarse desde jóvenes, pero que al mismo tiempo tengan la capacidad de evolucionar magníficamente con los años. Lograr este equilibrio no es sencillo y requiere un enorme rigor tanto en el viñedo como en la bodega.

Sus vinos destacan por una calidad impresionante, una gran pureza y una acidez vibrante, siempre acompañadas por una expresión nítida de la fruta. Todas estas características han convertido a Hervé Souhaut y sus vinos en una de las referencias más destacadas del mundo de la vinificación natural.