FREDERIC COSSARD

DOMAINE DE CHASSORNEY, BOURGOGNE

Frederic y Laure son los protagonistas del (aún pequeño) movimiento del vino natural en la Côte d’Or de Borgoña. Fred comienza su domaine en 1996 con algunas parcelas en Saint-Romain y desde entonces a adquirido parcelas en Volnay y Pommard. También tienen la etiqueta de “Negoce” , embotelladas bajo su nombre propio y no del domaine, de algunas parcelas de agricultura orgánica rentadas en la zona de Beaujolais y Côte de Nuits.

Frederic contagia “joie de vivre”, pasión por la vida y amor al vino muy profundos. El no haber nacido en una familia de vinateros hizo que tuviera que comenzar todo desde cero, algo que no fué nada fácil en Borgoña. Es también un rebelde con causa, pero como enólogo es un guru de vinos exquisitamente naturales.

Las tierras han sido trabajadas de manera orgánica desde el principio, arado tradicional a caballo, cosechas manuales y ahora se enfoca en tratamientos homeopáticos que crea específicamente para cada parcela. Uno de los elementos clave en esta búsqueda del equilibrio natural es el compost producido a partir de cortes de vid, orujo de uva y un tratamiento especial de estiércol de vaca, una combinación saludable que permite el cultivo de la inmunidad adecuada y garantiza la expresión de la personalidad del terroir.

Todos estos detalles en la viña son necesarios para poder crear grandes vinos sin intervención. Los blancos son prensados directamente y descansas sobre sus lías hasta el embotellado. Los tintos maceran hasta un mes con las pieles en racimos completos en barriles abiertos, antes de ser prensados hacia barricas y también reposan en sus lías hasta el embotellado.

El Domaine de Chassorney está ubicado en las colinas al oeste y ligeramente al norte de sus vecinos más famosos: Pommard, Volnay y Meursault, Saint Romain es una de las zonas raras de la Côte d’Or con un fuerte policultivo. Un hermoso entorno geológico con una corona de acantilados de piedra caliza, enmarcado por pendientes pronunciadas en tres lados, con acantilados boscosos y espectaculares caídas desde el pueblo hasta los viñedos más altos. Es un área fresca y casi aislada para el cultivo de Pinot Noir y Chardonnay, que produce uvas de estilo terroso, pero con mucho sabor, en ambos colores.

Los suelos en la denominación son como los suelos más comunes que se encuentran en la Côte d’Or: piedra caliza y arcilla. Sin embargo, aquí hay más piedra que arcilla. Las altitudes cambian rápidamente, pasando de 280 metros a 400, lo que da aún más dramatismo y peculiaridad a sus vinos, a diferencia del estilo aristocrático de sus famosos vecinos de la zona