CHINATI VERGANO

 

Desde un pequeño taller en las calles de Asti, la familia Vergano elaboraba algunos de los aperitivos y digestivos más singulares del Piamonte. Hoy el mismo proyecto tiene sede en Torino y se centra en vermouths, licores y vinos aromatizados elaborados artesanalmente en pequeñas producciones, a partir de recetas y sabores que se remontan a finales del siglo XIX.

La historia comienza con Mauro Vergano, químico de formación, quien durante años trabajó desarrollando aromas y sabores. Su pasión por las bebidas lo llevó, desde finales de los años setenta, a experimentar con la elaboración de vino chinato en pequeñas cantidades para familiares y amigos. Una influencia fundamental en su aprendizaje fue Mario Cocchi, uno de los fundadores de la histórica casa de vermouth Cocchi y tío político de Mauro, de quien heredó conocimientos sobre la elaboración de estas bebidas, que posteriormente complementó con sus estudios de enología y química.

En 2003, lo que había comenzado como un proyecto personal se convirtió en una empresa. Mauro desarrolló sus primeras creaciones: dos vermouths —Americano y Bianco—, Lulì y Nebbiolo Chinato. Con el tiempo comenzaron también a elaborar licores, siempre en cantidades muy pequeñas. En 2017, su sobrino Tommaso Vergano se incorporó al proyecto y, en 2019, junto con su primo Pietro Vergano, tomaron las riendas del negocio. La transición fue deliberadamente conservadora: más que transformar el proyecto de Mauro, buscaron preservar su legado. Mauro continúa involucrado como fundador y asesor, una figura central en la identidad de la casa, pero dando un sorprendente giro muy fresco y contemporáneo.

A partir de entonces han desarrollado nuevas creaciones, entre ellas un Vermouth Dry, además de colaboraciones con productores locales, como un licores elaborados junto con agrícolas vecinas, como el licor de alcachofa. También ofrecen asesoría a bodegas y continúan experimentando con nuevos productos, manteniendo siempre la escala artesanal que define su trabajo.