noel téllez, Bichi wines

 

Bichi es un proyecto pionero, visionario, anidado en unas tierras montañosas y lejanas en el norte de México, un lugar casi inesperado. Fundado hace 10 años, Bichi nace con la conjunción de muchos factores, personas, encuentros y en un timing correcto, sin saberlo.

Por un lado, la industrialización del vino en la baja estaba llegando a un punto en donde algunos viticultores locales tuvieron y decidieron hacer las cosas diferente. Entre ellos la familia Téllez, quienes tenían ya 10Ha de viñas.

En el 2014 los dos hermanos Noel, abogado, y Jair, chef, se ven envueltos en una buena y mágica transformación, todo sucede muy rápido y nace un nuevo proyecto: BICHI, que significa “desnudo” en el Yaqui sonorense. El nombre hace sentido, no solo por sus orígenes sonorenses familiares, si no por qué deseaban hacer un vino sin artificios, “tal como vino al mundo”.

En ese mismo año llega Louis Antoine Luyt (persona motor en renacer del vino natural en Chile) y sucede una explosión y una conexión, se inician al vino natural, un poco por inducción, naturalmente, en definitivo no había otra manera de hacer las cosas para ellos. Comienzan a aprender muy rápido, comienzan los viajes, encuentros, descubrimientos, aparecen los primeros importadores. Bichi pone a México en el mapa del mundo del vino natural.

En ese momento Bichi se establece no solamente como pionero, si no como agente unificador de una comunidad sedienta. Jair, como el chef reconocido e influyente que ya era, y su restaurante Laja en boom, se vuelve una potencia para este proyecto hecho de pasión, momentos clave y un movimiento que surge.

En 2017 comienza una nueva etapa para Bichi, con dos elementos que se conjugan y marcan una nueva pauta: un excelente año con abundante vendimia y la llegada de Yann Roel (personaje clave del movimiento del Beaujolais) al proyecto. Ante esto, la producción crece y los hermanos Téllez se especializan y enfocan cada uno más en un área. Noel se convierte en el pilar desde un punto de vista de la viticultura y la producción y Jair se enfoca en la distribución. Con la llegada de la pandemia se marca nuevamente un momento decisivo, Bichi ha crecido y es necesario reestructurarse. Desde sus inicios la producción ha ido exponencialmente de 5 a más de 20 toneladas por año, Noel se da cuenta de necesidad y obligación de tener procesos, formalizar la vinícola y tomar en cuenta los gustos del público y escuchar el mercado.

La historia de Bichi expresa y va de la mano de la larga y compleja historia de Baja California, con la llegada de los misioneros a la región la uva principal fue la antigua uva Misión (también conocida en Chile como País y en otras regiones como Criollo o Listán). El clima idóneo hizo que esta área se convirtiera en la mayor producción de vino de México, desde la costa este del Valle de Guadalupe y hasta Tecate. Pero este clima seco y arenoso que resulta benéfico, bajo riesgo de enfermedades como la Phylloxera y el Mildiu y beneficia la baja intervención, contrae también dificultades como días extremadamente calientes y sequías, lo que produce bajos rendimientos.

Y mientras la región entera adoptaba un enfoque más y más industrial y tecnológico, Bichi se enfocaba a métodos mas respetuosos y de mínima intervención. Hoy cultivan 10Ha propias en Tecate y colaboran con vecinos de parcelas remarcables y atípicas en los alrededores y San Antonio de las Minas, todo en agricultura orgánica. Estas colaboraciones han ayudado enormemente a mejorar la agricultura de la región. El 80% son viñas de temporal y el 20% viñas super viejas que han ido sobreviviendo y adaptándose a los cambios climáticos. Todas son parcelas con normes variaciones año con año y hoy en día Bichi produce entre 30mil y 55mil botellas por año.

Hoy Cosechan (por volumen) Dolcetto, Rosa del Perú, Nebbiolo, Tempranillo, Misión, Sauvignon Blanc, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Petite Verdot, Moscatel… Algunas parcelas también con uvas muy antiguas y difíciles de identificar, Bichi hace un notable trabajo de conservación de uvas autóctonas de la región.

En bodega, Noel y su equipo trabajan estas uvas con profundo respeto, cosechas y despalillados manuales, fermentaciones espontáneas con levaduras autóctonas en tanques de concreto o ánforas locales, crianzas en barricas viejas neutras y dosis mínimas de SO2 únicamente cuando es necesario.