2NATURKINDER

 

Antes de producir vino, Melanie Drese y Michael Völker pasaron varios años estudiando y viviendo en grandes ciudades como Heidelberg, Regensburg, Londres y Nueva York. Fue ahí —casi por accidente— donde probaron su primera botella de vino natural.

Algo no encajaba. O mejor dicho: encajaba demasiado bien. Esa botella tenía una energía distinta, una vitalidad que no habían encontrado en ningún otro vino. La pregunta fue inevitable: ¿por qué sabía tan diferente?

Esa curiosidad se convirtió en obsesión. Poco a poco comenzaron a estudiar procesos sin aditivos, sin filtración y, en muchos casos, sin SO₂. Y sin darse cuenta, quedaron completamente atrapados.

En ese mismo momento, la familia de Michael enfrentaba una decisión crucial sobre el futuro de la vinícola familiar, fundada en 1843. Para Melanie y Michael, la respuesta era clara: no había forma de hacer otro tipo de vino que no fuera aquel del que se habían enamorado. Pero también sabían que ese cambio implicaba romper con las expectativas de una clientela acostumbrada a un estilo más convencional.

Después de muchas reflexiones —y muchas botellas— nace 2NaturKinder. Hoy, Melanie y Michael trabajan el domaine familiar en el norte de Baviera, a orillas del río Main. Una granja con más de 180 años de historia que, en 2012, decidieron transformar por completo. El punto de partida fue simple, pero radical: entender que el suelo está vivo.

A partir de ahí, comenzaron a trabajar sus 6 hectáreas de forma orgánica, enfocándose profundamente en la salud del suelo. Porque un suelo vivo permite hacer menos y, al mismo tiempo, obtener más: plantas más sanas, uvas más equilibradas, vinos más expresivos.

Con el tiempo entendieron que tener uvas en buen estado es solo una parte del proceso. El vino se construye a partir de una serie de decisiones que comienzan en la vendimia y terminan en la botella. Decisiones que toman guiados por su experiencia, pero también por la personalidad única de cada parcela y cada añada.

Su objetivo no es hacer vinos perfectos, sino vinos vivos y llenos de energía, capaces de reflejar el ecosistema del que provienen.

El inicio fue modesto: tres vinos de Silvaner y Regent, tres barricas usadas… y un recién nacido, Oskar. En 2014 crecieron, pero también enfrentaron su primer gran fracaso: la pérdida total del vino Wanderlust. Ese mismo año, sin embargo, celebraron su boda.
Para 2017, ya habían ampliado su portafolio y, contra todo pronóstico, sus antiguos clientes no solo aceptaron el cambio, sino que lo celebraron.

Hoy, todos sus viñedos se cultivan de manera orgánica. Además, trabajan con uvas de productores cercanos que comparten su filosofía y exportan sus vinos a más de 20 países.

Su enfoque se resume en cinco palabras: simplicidad, autenticidad, honestidad, sostenibilidad y belleza. Más que “hacer vino”, buscan cuidar un ecosistema. Uno que incluye todo: desde microorganismos en el suelo hasta animales, plantas y el paisaje que rodea sus viñas. El suelo —el humus vivo— se ha convertido en su mayor obsesión. Lo nutren con composta propia, elaborada con sus borregos, guano de murciélago y el respeto por la vegetación nativa.

Cada intervención se cuestiona ¿qué impacto tendrá? ¿es realmente necesaria? — Esto aplica tanto en la viña como en la bodega. Al prensar, al decidir si dejar o no las pieles, al acompañar la fermentación.

En bodega, la regla es clara: no acidificar, no desacidificar, no chaptalizar, no clarificar, no filtrar.En otras palabras: no añadir ni quitar nada. El vino, entonces, sucede.

We aim to produce lively and energetic wines which come from a healthy soil and benefit from the diversity around them.
— Melanie and Michael, 2NaturKinder. http://2naturkinder.de/about/
  • Schwarzriesling (Pinot Meunier) en método ancestral. Maceración corta y prensa muy suave para un toque de color. Degüelle a mano en abril 2025. Un año de muy bajo rendimiento (heladas) pero de calidad sobresaliente.

  • El 2021 es 100% Silvaner de la parcela de Kitzingen en suelos de caliza de concha. Los viñedos han sido cultivados orgánicos desde hace 4 años ya, con un suelo calizo y una capa de arcilla que permiten a las vides crecer muy fuertes, tan fuertes que son complicadas de manejar. Es el viñedo que más trabajo les da. Se realizaron dos cosechas diferentes en el mismo viñedo para este vino: La primera mitad fermentó una noche en skin-contact. La segunda mitad, cosechada una semana más tarde, fermentó una semana completa en skin-contact hasta que ambos fueron ensamblados con 20% de vino del año anterior (una mezcla de bacchus y poco sylvaner). Embotellados poco tiempo después a inicios de Septiembre. Fermentados con levaduras indígenas, fermentación malo-láctica y sin uso de ningún aditivo ni procedimiento enológico. Degüelle manual en Marzo de 2019.

    2021: Este espumoso natural 100% Sylvaner de suelos de caliza con una capa de arcilla que ayuda a que las viñas crezcan muy sanas, en cultivo orgánico y recolectadas a mano en dos cosechas: la primera maceró en skin-contact por una noche antes de la fermentación. Las segunda cosecha, una semana más tarde, maceraron con pieles durante una semana. Embotellado en Octubre y se hace el degüelle cuidadosamente a mano en Mayo 2021. Alcohol: 11.5%, azúcar residual 0 g/l, sin sulfitos añadidos.

    En 2019 mismo proceso pero se ensamblaron con 15% Bacchus del 2018.
    Embotellado en Octubre 2019 y se hace el degüelle cuidadosamente en Marzo 2020. Alcohol: 11%, azúcar residual 0.1 g/l, sin sulfitos añadidos.

  • Bacchus 100% de suelos de piedra caliza.  La mayor parte de las uvas fermenta con pieles durante 5 días, la proporción cambia según la añada, y el resto es prensado directamente. Ambos jugos se ensamblan después de las prensas y se embotellan para terminar de fermentar en botellas según el método ancestral. Degüelle manual en primavera.

  • Müller-Thurgau, Silvaner, Riesling y Pinot Gris en caliza y sedimentos. Prensa directa, fermentación y crianza en barricas grandes del roble neutras y tanques de inox.

  • 2022: Müller-Thurgau (77%), Silvaner (14%), Riesling (9%) de suelos de caliza. Las uvas son aplastadas y prensadas justo después. La fermentación y crianza se hace una parte en barricas grandes de madera y la otra en inox. El vino permanece sobre sus lías hasta el verano siguiente para hacer el blend con un poco de Riesling antes del embotellado.

    Blend añadas anteriores es de 22% Bacchus (prensado directamente), 57% Müller-Thurgau y 21% Silvaner (parte macerados en skin contact durante una semana y parte prensados directamente) cosechados a mano en suelos de piedra caliza. Este vino es parte de un proyecto de Michael y Bernhard, su padre. (Bacchus sufrió de mucho sol y sequía en 2018, lo que hace que su contribución sea menor a la de otros años)

    *El primer vino lo hicieron en 2016 con la intención de reflejar las dos generaciones y ambas tradiciones agrícolas y vinícolas infusas.

  • Es un blend en skin contact de diferentes variedades de Bacchus, Silvaner con un splash de Müller-Thurgau. La uva Bacchus se despalilla y macera durante una semana, termina de fermentar en tanques de inox sobre sus lías y permanece durante 10 meses. Mismo proceso para las dos otras uvas excepto que reposan en tanques dee roble neutro de Franconia.

  • Blend de Pinot Gris en maceración películar y Riesling en prensa directa co plantados en el mismo viñedo. Crianza de 12 meses en barricas de roble y 6 más en tanques de inox. Fue un año caliente, el Pinot Gris tuvo mas color y fruta que años pasados.

  • 2021: 75% Grauburgunder (Pinot Gris), 25% Riesling, que crecen juntas en una colina de piedra caliza cerca de la bodega. La Grauburgunder es una uva de color rosado-azulada, para extraer el color se despalilla, aplastan y dejan macerar durante 10 días. Se agrega un splash de Riesling en prensa directa el verano siguiente y dejan reposar juntos durante 6 meses en un tanque de madera.

    2020: 2018: Uva Grauburgunder despalillada y fermentada en skin-contact durante 7 días, Riesling prensada directamente y crianza en roble; el blend se hace en en el verano 2020 y reposan en tanques hasta su embotellado en marzo 2022. Alcohol: 11.5 %, sin azúcar residual, sin sulfitos añadidos.

    2018: Uva 75% Grauburgunder despalillada y fermentada en skin-contact durante cinco días, 25% Riesling prensada directamente; el blend se hace en abril 2019 y reposan en roble hasta su embotellado en marzo 2020. Alcohol: 11.5 %, sin azúcar residual, sin sulfitos añadidos.

    • La mezcla está dedicada a la “Weinschwärmer” (Deilephila porcellus), una polilla de hermosos colores que vive en esa zona. Esa polilla no solo lleva la palabra "vino" en su nombre, sino que también es un manjar para los murciélagos locales (ver historia Fledermaus).

  • 2021: Müller-Thurgau (64%), Silvaner (36%). Müller-Thurgau pisado, prensado y fermentado y envejecido en acero inoxidable. Silvaner despalillado, estrujado y prensado al día siguiente antes de fermentar y envejecer en gran roble.11% alc. Misma historia que las hadas pasadas (leer abajo!)

    2020: Müller-Thurgau (64%), Silvaner (36%). Como (casi) todos los vinos de 2020, el Fledermaus también enfrentó el desafío de poca cosecha. Christian Deppisch de Theilheim los ayudó. Hicieron un intercambio de Müller-Thurgau que sobrevivió a las heladas, contra la misma cantidad de su Müller y Sylvaner de sus viñedos biodinámicas. Todas las parcelas tienen el mismo suelo rocoso: concha-caliza. El Müller-Thurgau fue pisoteado, prensado, luego fermentado y envejecido en acero inoxidable, el Silvaner fue despalillado, aplastado y prensado al día siguiente antes de fermentar y envejecer en grandes robles. Alcohol: 11%. sin azúcar residual, sin sulfitos añadidos.

    2019: Esta cosecha ha llevado el Fledermaus a otro nivel y el 2019 es un sucesor mas que digno!
    Un blend de Müller-Thurgau (60%), Silvaner (28%) y un toque de Riesling (12%). Todas las uvas se prensaron directamente, sin skin-contact, fermentación malo-láctica y crianza en tanques de acero inoxidable para el Sylvaner y el Riesling y barriles de roble grandes para Müller-Thurgau. Alcohol: 11%, sin azúcar residual, sin sulfitos añadidos.

    2018: Un blend clásico de sus mejores Müller-Thurgau 45% (en barril) y Silvaner 42% (en tanque), con un toque de Riesling 13% para esta cosecha. Ellos aseguran que este año llevó este vino a otro nivel. El hecho de una menor producción este año dió mucha mas robustez, combinada con la acidez de la crujiente fruta del riesling.  Las uvas fueron cosechadas en Agosto-Septiembre 2018, prensadas directamente, fermentado con levaduras indígenas en sus propias lías, fermentación malo-láctica y sin uso de ningún aditivo ni procedimiento enológico. Embotellado en Marzo 2019. 

    • La historia de este vino se remonta a 2014 cuando toman uva Müller-Thurgau del viñedo de un colega donde abundan más de 15 especies de murciélagos. Junto con el experto local en murciélagos Christian Söder, comienzan a recolectar guano de las colonias de murciélagos: un maravilloso fertilizante natural. En retorno a este servicio, dan parte de las ganancias a la fundación “Landesbund für Vogelschutz” y han instalado varias casas-refugio para murciélagos en sus viñedos.  En la etiqueta está el murciélago gris de orejas largas, el cual está en peligro y cada vez se vuelve mas raro en la región. Aquí un documental:  

  • Es un blend de uvas co-plantadas del primer viñedo que ellos sembraron y que corresponde a una tradición local (antes de que se estableciera el mono-varietal por parcela como norma): dos tipos de Silvaner, Bukettsilvaner, Heunisch, Gewürztraminer, Muskateller amarillo y tinto, Riesling, Weißburgunder, Grauburgunder y Spätburgunder, Vogelfränkisch, Adelfränkisch, Lagler, Kleinberger y Elbling. Todas las uvas se cosechan, despalillan y maceran juntas por una semana. La fermentación termina en tanques grandes de roble alemán antiguos, sin bazuqueo antes del siguiente verano, donde permanece 6 meses más en crianza.

  • Su vino insignia con sus mejores uvas Sylvaner, con el nombre de la parcela que quiere decir “pequeña casa”, bastante empinada cerca de la bodega en caliza de concha joven. Las uvas se despalillan y aplastan antes de macerar y comenzar a fermentar lentamente. Se prensan después de una semana de maceración y se termina de fermentar en barricas de roble grandes, donde se quedan sobre sus lías para la crianza durante 18 meses.

    2020: 100% Silvaner. Gran lote fermentado con wn skin-contact durante aproximadamente una semana, maceración carbónica para dos lotes más pequeños. Fermentación malo-láctica y crianza en barrica de 1.200l de dos años.

    2017: Las uvas despalilladas siempre fermentan rápidamente, son nutridas y rodeadas de diversas poblaciones de levadura silvestre. En 2017, la fermentación en skin-contact solo tomó cuatro días. Después de prensar, el vino fue a crianza de 18 meses a un barril de 600 litros y a una vieja barrica donde permaneció sobre sus lías hasta Marzo de 2019.  Se ensamblaron y mezclaron estos dos barriles con aproximadamente el 10% de la cosecha 18 antes de embotellarlo. Fermentados con levaduras indígenas, fermentación malo-láctica y sin uso de ningún aditivo ni procedimiento enológico. Certificado orgánico.

  • 2021: 66% Domina, 33% Regent de las parcelas Kitzingen, Theilheim en suelos de caliza de concha. Domina se piso suavemente y se dejaron reposar en skin-contact por una hora. Reposaron en barricas de roble grande con el jugo recién prensado de la uva Regent, el cual fermentó en inoxidable. 11% alc.
    El nombre del vino es en honor al primer borrego que nació en la parcela de Domina: Betty.

    2020: 57% Domina, 42% Regent, 1% Pinot Meunier. EL 2020 esta parcela sobrevivió por poco a una terrible noche de helada en Mayo. Las pocas uvas Domina que sobrevivieron fueron pisoteadas y se dejaron reposar por una hora. Se prensaron para fermentar y envejecer en roble antiguo. Las uvas Regent fueron completamente destruidas, pero hubo una segunda generación, las cuales se prensaron directamente y dejarlo reposar en acero inoxidable. Ambos lotes fueron completados con uvas cultivadas biodinámicamente por nuestro amigo Christian Deppisch en Theilheim. El hecho de contener Regent este año cambia mucho el blend, lo hace mas frutado y tomable.
    Alcohol: 11%, sin azúcar residual, sin sulfitos añadidos. El nombre del vino es en honor al primer borrego que nació en la parcela de Domina: Betty.

    2019: 85% Domina, 13% Pinot Meunier, 2% Pinot Noir de las parcelas Kitzinger Eherieder Berg. Domina es una variedad uy intensa, así que las uvas se aplastaron con los pies y maceraron durante 1h en skin-contact antes de la prensa. Fermentación y crianza en una barrica de roble grandes. Alcohol: 11.5%, sin azúcar residual, sin sulfitos añadidos. El nombre del vino es en honor al primer borrego que nació en la parcela de Domina: Betty.

  • Blend 2021: Bacchus (44%), Müller-Thurgau (35%), Silvaner (20%), las tres principales variedades de Franken, por lo que era lógico jugar con esta mezcla. Uvas de los viñedos: Kitzingen, Iphofen, Theilheim. Todo despalillado, aplastado suavemente y fermentaron con sus pieles hasta que la temperatura alcanzó el punto deseado. Müller terminó de fermentar en tanques y las otras dos uvas en barricas grandes. Los vinos jugos se bazuquearon y mezclaron por primera vez justo antes embotellarse. Este año enfrentaron el Mildieu pero a pesar de eso se logró una cosecha bastante aromática de Bacchus, uva de la cual dependen de un solo viñedo. 11% alc.

    2020: Bacchus (35%), Müller-Thurgau (1%), Silvaner (64%). Las tres principales variedades plantadas en Franken. Cómo las añadas pasadas, esta también reflejo las condiciones de cada temporada: en 2020 se perdieron la mayoría de las uvas por las heladas. En este blend se agregaron racimos de primera y segunda generación entraron en esta mezcla más algunas uvas Silvaner cultivadas biodinámicamente que pudimos recoger del viñedo de nuestro amigo Christian Deppisch en Theilheim. Todos los lotes fueron fermentados y reposados por separado pero de manera similar: maceración semi-carbónica durante una semana, prensado y fermentado y crianza en acero (Bacchus, Müller-Thurgau) y barricas viejas de roble (Silvaner). Alcohol: 11,5%, sin azúcar residual, sin sulfitos añadidos.

    2019: Bacchus (28%), Müller-Thurgau (14%), Silvaner (58%). A diferencia de años pasados, Silvaner toma el protagonismo ya que Bacchus sufrió de mucho sol y sequía este año.Los tres vinos que entran en la mezcla se fermentaron y envejecieron por separado pero de manera similar: maceración semi-carbónica durante una semana (racimos enteros incluidos solo para Bacchus), prensado y fermentado y crianza en acero (Bacchus, Müller-Thurgau) y un gran barril de roble (Silvaner). Alcohol: 11 %, sin azúcar residual, sin sulfitos añadidos.

    Blend 2018: Una mezcla de Baccus( 50%), Müller-Thurgau (25%) y Silvaner (25%), las tres principales variedades de Franken, por lo que era lógico jugar con esta mezcla. Uvas de los viñedos: Kitzingen, Iphofen, Theilheim. Fermentados separadamente (pero de manera similar) con sus pieles durante una semana: sólo Baccus en racimos completos y añejado en barrica vieja de roble, las otras dos despalilladas y añejadas en inox. Fermentación con levaduras indígenas, fermentación malo-láctica y sin uso de ningún aditivo ni procedimiento enológico. Parcialmente añejados en roble y acero. Embotellado en Julio 2019.

  • Su legendario semi-carbónico de Schwarzriesling (Pinot Meunier) en suelos dee caliza, con una semana de skin-contact. La fermentación se hizo  durante 5 días con racimos completos y con una capa de uvas prensadas arriba, con levaduras indígenas. Una vez el vino prensado se terminó la fermentación parte en tanque de acero inox y parte en barricas de roble viejas con sus lías hasta. Fermentación malo-láctica y sin uso de ningún aditivo ni procedimiento enológico. 

    • La historia de este vino se remonta a 2014 cuando toman uva Müller-Thurgau del viñedo de un colega donde abundan más de 15 especies de murciélagos. Junto con el experto local en murciélagos Christian Söder, comienzan a recolectar guano de las colonias de murciélagos: un maravilloso fertilizante natural. En retorno a este servicio, dan parte de las ganancias a la fundación “Landesbund für Vogelschutz” y han instalado varias casas-refugio para murciélagos en sus viñedos.  En la etiqueta está el murciélago gris de orejas largas, el cual está en peligro y cada vez se vuelve mas raro en la región. Aquí un documental:  

  • Maceración semi-carbónica de Regent, despalilladas, mas no prensadas, con una semana de skin-contact. Uvas del viñedo Sulzfeld, que a pesar de la sequía de este verano las uvas estuvieron perfectas. Crianza en barrica grande (2400l) de roble. Cada año la cosecha Wanderlust viene con una sorpresa y este año fue el ensamble con 15% de Grauburgunder/Pinot Gris macerado en skin-contact del 2017. Fermentados con levaduras indígenas, fermentación malo-láctica y sin uso de ningún aditivo ni procedimiento enológico. Sin azúcar residual. Embotellado en 2019. Certificado orgánico.

  • 100% Spatburgunder (Pinot-Noir) de un viñedo muy antiguo, Volkach, de suelos de caliza. Una capa de racimos completos reposa bajo una capa de uvas despalilladas y aplastadas. Cuando la fermentación termina se prensa y deja añejar en una barrica grandee de madera. Se remueve el vino hasta el próximo verano y se deja añejar 18 meses más hasta el embotellado.

  • Pinot Gris de la colina muy empinada que usualmente define la cuvée Weinschwärmer. Prensa directa y se llenó solamente una barrica vieja Halbstück de 600l. En 2023 se seleccionó la parte mas empinada y se cosechó por separado: es la parte donde las viñas sufren más pos los suelos. Los racimos son pequeños y de menor rendimiento.

  • 2021: variedades de manzana ohnapfel, Lohrer Rambur, Winterrambur, Kaiser Wilhelm, Goldpamäne de suelos de caliza-concha. Su amigo Krischan, que dirige una cooperativa orgánica regional, hizo accesible y podó un antiguo huerto silvestre cerca de la bodega. Krischan elabora vino en nuestra bodega ya cambio obtenemos la fruta de este pedazo de tierra de ensueño. La mezcla tradicional de manzanas para sidra incluye Bohnapfel (una variedad tánica y aromática), Lohrer Rambur y Winterrambur (bastante suaves y florales), Kaiser Wilhelm (ácida y brillante) y la hermosa Goldpamäne (muy sabrosa). Todo triturado y prensado en bodega, embotellado con 7g/l de azúcar residual para terminar la fermentación en botella. Sin degüelle, cero SO2 añadido.

    2019: variedades de manzana para sidra como Landsberger Renette, Roter Trierer Weinapfel, Damason Renette, Rheinischer Winterrambour, Topaz, Goldparmäne, Gewürzluiken, Alkmene, Santana y Brettacher Gewürzapfel de un huerto semisalvaje. La etiqueta representa a Pomona, diosa y ninfa de los jardines. Las manzanas fueron recolectadas a mano en octubre de 2019 y prensadas. Luego, el jugo fermentó y envejeció en una barrica de 2.400 l durante un año, hasta que se mezcló con un poco de jugo fresco de la cosecha 2020 y se embotelló para su refermentación. Sin degüelle, cero SO2 añadido.